Desarrollo socioeconómico

Anteriormente, hablé un poco sobre lo que he aprendido sobre sobre desarrollo económico. Revisando mis notas, observé que, sin intención, mantuve una estrecha relación entre el desarrollo económico y el desarrollo social.

El desarrollo está comprendido por cuatro ejes importantes, la riqueza, evolución, progreso y crecimiento. Cada una por separado o todas integradas significan desarrollo. Este concepto, sin embargo, conlleva un cambio intrínseco que debe ser positivo.

Puedo decir entonces que desarrollo económico sería un estado en el que los medios económicos de una sociedad alcanzan un nivel que permiten a sus integrantes satisfacer sus necesidades con “calidad”. Vemos entonces que la economía está siepre relacionada con la sociedad, pues no hace falta decir que ésta no podría existir sin la segunda.

El desarrollo social, entonces, comprendería un estado en que los individuos que la integran gozan de bienestar –o al menos cuentan con la capacidad de obtenerlo– a todo nivel, salud, educación, economía, etc.

Mi conclusión es que el desarrollo socioeconómico permite a las personas contar con un sistema organizado que les permite valerse de recursos, como el dinero, para satisfacer sus necesidades básicas y superfluas con calidad. Para que funcione correctamente, este sistema debe ser protegido y promovido por una estructura de jerarquía superior –como un gobierno–, que base sus actividades en el respeto social.

Aunque hay aún muchos aspectos por mencionar, creo que esto dejará al menos una inquietud en el lector que lo impulse a indagar sobre dónde está el problema de nuestro estancamiento socioeconómico como país.

Reflexionando sobre el desarrollo

No soy amante de los temas económicos, seguramente por mi ignorancia sobre la materia. Sin embargo, luego de haber iniciado el curso dependencia económica, creo que he avanzado mucho en mi aún neonato interés de comprender el fenómeno.

El desarrollo, por ejemplo, es uno de los temas que más me ha dado en qué pensar últimamente. Mucho oímos hablar –sobre todo en nuestro país– acerca del subdesarrollo. Y en este punto, viene a mi una cocepción interesante sobre el contenido semiológico de las palabras, planteado por Carlos Velásquez, el cual indica que “no hay significado sino en la diferencia”. Con esto, el autor intenta explicar la importancia de la conflictividad de los conceptos y la presencia de sus contrarios para adquirir significado a partir de ese natural y necesario antagonismo.

A lo que quiero llegar con esto es a mostrar lo importante que es conocer primero el significado de la palabra “desarrollo” para poder entender el término “subdesarrollo”. Hasta este punto de mi avance intelectual, considero el desarrollo como un estado de mejora constante, una mejora integral a nivel social que incluye relaciones interpersonales, formas de convivencia, conocimiento, tecnología, economía y cultura, por mecionar algunos aspectos.

El desarrollo necesita ser promovido y, sobre todo, respaldado por una estructura basada en reglas claras que faciliten el respeto. Y es este valor uno de los ejes claves del desarrollo, el respeto, el cual debe ser aplicado cada una de las esferas sociales.

Para concluir con un breve comentario, creo que si no conocemos el significado de desarrollo y no promovemos el respeto, el subdesarrollo nunca será más que una palabra más en nuestro vocabulario, que nos servirá, más que para buscar soluciones, para “columpiarnos” de las naciones que cuentan con una mejor calidad de vida –porque su estructura socioeconómica así se los permite– repitiendo “pobrecitos nosotros, no tenemos. Dennos por favor…”

No quiero decir que debamos resignarnos a vivir en el subdesarrollo. Al contrario, soy una fiel creyente del cambio, siempre que se haga con inteligencia. Lo que quiero dejar claro es que cómo podemos salir adelante si nos acomodamos en la miseria, si no buscamos soluciones y, peor aún, si no salimos de la ignorancia.

Dependencia y desarrollo

Resumen de la Clase 1

En términos económicos, la dependencia se entiende como la subordinación entre industrias, comercios y lazos comerciales entre naciones, principalmente. Esta situación supone una relación de inoperabilidad si un eslabón de la cadena llegase a fallar.

Otro de los conceptos aprendidos fue el de desarrollo. En este caso, la idea de desarrollo económico supone un proceso de cambio que conduce a una nación a un ciert estado. Aunque está claro que no todo proceso de cambio es precisamente positivo, la idea de desarrollo lleva esta valoración intrínseca. De lo contrario, el cambio conduciría al subdesarrollo.

Otra acepción sostiene que desarrollo económico es la capacidad de una nación de acumular riqueza en pro del bienestar socioeconómico de sus habitantes.

A nivel conceptual, el desarrollo se puede analizar en cuatro segmentos.

1) Riqueza. La riqueza puede ser analizada desde las perspectivas económica, social y antropológica. La riqueza es el resultado de un proceso productivo y su acumulación coadyuva a la satisfacción de necesidades. Aunque en su sentido más general, este concepto direcciona al referente de “dinero”, la riqueza también puede ser intelectual y de bienestar.

2) Evolución. El desarrollo entendido como evolución se refiere a cambios fisiológicos que el ser humano ha y seguirá adoptando a fin de enfrentar mejor la vida.

3) Progreso. Bajo esta concepción, el desarrollo supone una evolución hacia la innovación tecnológica para hacer más eficientes los procesos.

4) Crecimiento. Incluye la medición como herramienta para la comparación de indicadores a fin de contar con una forma objetiva de demostrar los avances que experimenta una economía.

Teoría de la Dependencia

También conocida como Centro-periferia, es un sistema de análisis del subdesarrollo a través de la teoría de que existen economías centrales y periféricas, las cuales se complementan. Las periféricas desarrollan las tareas primarias de la producción (agricultura, materias primas) y mantienen una relación subordinada ante las primeras, obteniendo menos beneficio de las relaciones económicas. Las economías centrales, por otro lado, mantienen una posición hegemónica y, por poseer los procesos industriales, obtienen los mayores beneficios económicos de los productos finales.

Esta teoría supone que para salir del subdesarrollo, las economías deben ser dinámicas y buscar la autosuficiencia e industrialización.

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