¿Y la gente?

Aunque yo también lo hacia, me parece inconcebible olvidar a todas las personas que están detrás de lo que conocemos como desarrollo.

Aunque parezca patético, una prueba parcial que realice en la universidad me hizo darme cuenta de que todo este tiempo he subvalorado la importancia de las personas.

La pregunta hablaba sobre las redes sociales, a las cuales no brinde la mínima importancia porque no lo había leído en ninguno de los textos de referencia para ese examen. Entonces, simplemente seguí la corriente de ignorancia e hice lo mismo, ignorar el cuestionamiento.

Una charla posterior con el catedrático me hizo, sin embargo, darme cuenta de lo que hacia: omitir un elemento tan importante como las personas. Si la humanidad no existiera, tampoco lo haría todo el seudodesarrollo que contamos en la actualidad. Por supuesto, tampoco existirían los explotadores, ni los explotados, los dueños y los empleados.

Todo lo que tenemos, desde las verduras que compro en el mercado, hasta la computadora en la que escribo, ha sido desarrollado por hombres y mujeres de este planeta. Hombres y mujeres que ponen su conocimiento y habilidades en la invención y producción, en el trabajo.

Como decía un video muy interesante que vi recientemente, pocas veces nos ponemos a pensar en quién o de dónde es la persona que ayudó para que yo pueda hablar por teléfono utilizando mi celular marca Sony Ericsson. Sin embargo, hay gente detrás de todos esos procesos, gente que, en ocasiones, trabaja en las peores condiciones, obteniendo los peores sueldos, exponiendo su salud y hasta su vida, para que enriquecer a unos con base en el consumismo de otros.

¿Interesante, no? Pensar, o al menos hacer el esfuerzo, en aquellas personas olvidadas por los dueños de los medios de producción, por los consumidores, por los textos de economía. Y pensar… que yo misma soy una de esos héroes y heroínas invisibles.

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