Mienras nos vemos atacados por la inflación, nuestra expectativa de crecimiento es disminuida por segunda vez en el año.
De la propuesta origial de 5.3%, hemos pasado a 4.8 y a hora a 4.3.
Es obvio que a menor crecimiento económico, menor reacudación de impuestos. Esto provocará una falta de recursos para que el ejecutivo pueda obtener la extensión en el presupuesto de 2009, que solicitaron recientemente.
La pregunta entonces es, ¿cuál será la respuesta del Gobierno ante este previsible crisis? ¿Optaran por adaptarse a la crisis, reduciendo su presupuesto? ¿Preferirán imponernos una mayor carga tributaria? ¿O tomarán la salida que más les gusta? Endeudar más al pueblo de Guatemala.