Antropología, lenguaje y comunicación

Su conciencia, su origen, sus relaciones, sus modelos de organización y todos los aspectos relacionados con el ser humano siempre han sido temas que han cautivado a grandes  plumas en el transcurso de la historia. De aquí, el origen de las ciencias sociales, que se ocupan de aspectos del comportamiento y actividades de los humanos, y dentro de ellas, el surgimiento de disciplinas como la antropología, la lingüística y la comunicación.

Aunque no lo sepamos, los comunicadores tenemos algo de antropólogos y los antropólogos también tienen algo de comunicadores. Al compartir su objeto de estudio,  ambas ramas del conocimiento se interrelacionan borrando los límites de la aplicación de cada una.

Para empezar, hablaremos sobre la antropología. Derivada de “anthropo”, que significa hombre, y “logos”, razonamiento, esta es ampliamente conocida y entendida como la ciencia social que estudia al ser humano de forma integral, combinando los enfoques de las ciencias naturales, sociales y humanas. Ya que su sujeto de estudio es el hombre, la antropología se enmarca plenamente dentro de las ciencias sociales, tornando a su vez su fundamente en análisis y descripciones subjetivas e inherentes a quien la estudia. Sus interrogantes se centran en el hombre como miembro del reino animal y en su comportamiento como ser social.

De acuerdo con la autora Ruth Benefict, la antropología como disciplina apareció por primera vez en 1979, y pronto fusionó dos líneas de investigación distintas, pero complementarias: una base naturalista relacionada con la diversidad física y otra sociocultural inspirada en la diversidad de los pueblos. De aquí que más tarde, alrededor del siglo XIX, se distinguieran dos grandes campos de acción dentro de esta ciencia: antropología física y antropología social o cultural.

Su extenso campo de acción ha facilitado su división en ramas especializadas de la investigación. El esquema más clásico la divide en antropología física/biológica , antropología sociocultural, arqueología y lingüística.

Extendiéndonos en la primera rama, cabe resaltar que la antropología física, también conocida como “antrobiología”, analiza la diversidad de los rasgos físicos del ser humano, en el pasado y en el presente. Esta disciplina incluye la investigación de la evolución de la anatomía humana, como resultado de sus adaptaciones al ambiente, y la relación de los individuos entre los pueblos actuales.

Por otro lado, la antropología social y cultural estudia el comportamiento humano, la cultura y las estructuras de las relaciones sociales del hombre. Uno sus principales proponentes es Claude Lévi-Strauss, quien describe en ella un análisis del comportamiento humano basado en un enfoque estructural en el que las reglas de comportamiento e encuentran ordenadas dentro de su sociedad; el comportamiento de todos responde a estos patrones.

La antropología lingüística o lingüística antropológica por su parte estudia los lenguajes humanos como construcción social, ya que éste, como herramienta conceptual, aporta el más complejo sistema de clasificación de experiencias que facilitan la comprensión de la cultura.

En este contexto, el lenguaje, entendido en su forma más básica como un conjunto de señales que dan a entender algo, juega un papel primordial, ya que su conformación fue uno de los primeros logros del hombre en su evolución hacia su condición de sapiens.

Al hablar de lenguaje no podemos dejar de referirnos a la comunicación, que es la ciencia que busca explicar cómo se realizan los intercambios comunicativos y cómo estos afectan a la sociedad. Retomando su consideración dentro de las ciencias sociales, como referimos en líneas anteriores, es fácil deducir que la comunicación, como proceso de intercambio de información, es una facultad inherente al hombre al igual que el lenguaje.

Ya que su esencia gira alrededor del ser humano, no es difícil deducir cómo se relaciona la comunicación con la antropología. Entender y conocer a la persona, potencial generador o perceptor de comunicación, nos ayuda a comprender sus códigos lingüísticos, sus formas de interrelación social, usos que da a la información, etcétera.

Paul Bohannan y Mark Glazer , en su libro Antropología,  refieren que “una sociedad está compuesta de individuos y grupos que se comunican unos con otros”. La comunicación no cesa en los límites de la sociedad. Estos límites más bien constituyen umbrales donde la proporción y formas de la comunicación, sin decaer, alcanzan un nivel mucho más bajo”. En resumen, la interacción de mensajes comunicativos entre miembros de una sociedad, incluso entre sociedades, no se detiene nunca.

Entre otros antecedentes que cabe resaltar en esta arista encontramos el planteamiento del ya referido Lévi Strauss, quien alrededor de la década de los 50 planteó la necesidad de crear una Ciencia de la Comunicación a fin de objetivar la dimensión comunicativa, transformarla en objeto de estudio con independencia del sujeto en cuestión. De acuerdo con el antropólogo Nicolás Guigou, en este punto ya no importaba lo que se decía ni quién lo decía, sino el mero intercambio y la circulación de información.

Guigou agrega que “Lévi-Strauss hundía el dar, el devolver y el recibir en un inconsciente colectivo y vacío, en una función simbólica y en una estructura que eran propiedad de toda la especie, más allá (o más acá) de contingencias históricas y socio-culturales”.

En esta misma línea José de la Mora Medina afirma que “Lévi-Strauss extendió su descubrimiento a otras áreas de la vida social y llegó a distinguir tres niveles de comunicación social: comunicación de mensajes, esto es todos los productos simbólicos que operan sobre la base del lenguaje o de algún sistema codificado de signos; comunicación de mujeres, las formas de organización del parentesco y el intercambio matrimonial; y la comunicación de bienes. Como resultado de la necesidad de estudiar estos aspectos surgieron ramas de la ciencia como la economía y la lingüística, última que es otro de los puntos de fusión y de partida de la comunicación.

Roman Jakobson plantea que “los antropólogos nos prueban, repitiéndolo sin cesar, que lengua y cultura se implican mutuamente, que la lengua debe concebirse como parte integrante de la vida de la sociedad y que la lingüística está en estrecha conexión con la antropología cultural”. Para él, la lengua, como el principal sistema semiótico-lingüístico, es el fundamento de la cultura: “Ahora sólo podemos decir con nuestro amigo McQuown que no se da igualdad perfecta entre los sistemas de signos, y que el sistema semiótico primordial, básico y más importante, es la lengua: la lengua es, a decir verdad, el fundamento de la cultura. Con relación a la lengua, los demás sistemas de símbolos no pasan de ser o concomitantes o derivados. La lengua es el medio principal de comunicación informativa”.

Aunque cada rama del saber se ha desarrollado de forma “independiente”, consciente o inconscientemente, un profesional de estas áreas siempre involucra elementos de las otras en sus análisis e investigaciones.  En las últimas décadas precisamente se ha desarrollado una tendencia de conjugar la antropología con el análisis de los medios de comunicación para definir qué hace la gente con los medios y qué hacen los medios con la gente, aunque debe ser tema de un análisis futuro.

Dejar el miedo

  • El miedo al cambio es uno de los retos que deberemos afrontar si deseamos construir una nueva sociedad virtual basada en el uso de software libre.

Durante la celebración del III Foro Social de las Américas, tuve la oportunidad de asistir al final de una sesión dedicada al uso del software libre, denominada “Software Libre para el Desarrollo”.  El 11 de octubre de 9:00 a 17:00 horas, la actividad reunió a expertos nacionales e internacionales con personas interesadas en conocer o exponer su experiencia en el tema.

Aunque no pude presenciar todo el foro, me sumé justo en el momento de las conclusiones, lo que me permitió apreciar una excelente panorámica de lo hablado durante el día y tener un acercamiento indirecto a la temática que, aunque de forma básica, es de mi conocimiento.

De acuerdo con el grupo, la resistencia al cambio es uno de los principales retos a los que se enfrenta el uso del software libre en su lenta, pero segura, consolidación entre los usuarios. Concentrando mi opinión sobre este hecho, puedo decir que el miedo es una consecuencia natural del desconocimiento. Si para muchos Windows o Microsoft son sinónimo de una computadora, cómo esperar que comprendan la diferencia entre sistema operativo, programa o aplicación.

Entonces, no es difícil concluir que lo que hace falta para resolver esto es difundir el conocimiento. La receta, viéndola de forma simplificada se basaría en la voluntad de dos corrientes; por un lado, están quienes tengan el conocimiento y deseen compartirlo, y por otro, quienes se verían beneficiados con la iniciativa.

Sin embargo, para que los segundos involucrados sientan la voluntad de aprender, es también necesario que entiendan los conceptos básicos sobre software y sobre propiedad intelectual. Tal vez si la gente entiende que la piratería es algo ilegal, sentiría más aprecio por las herramientas libres que le ofrecen miles de colaboradores alrededor del mundo sin más costo que la satisfacción de ser parte del cambio.

En cuanto a la primera de las tareas, felicito a instituciones que día a día se preocupan por liberar el mundo cibernético, promoviendo el uso del software libre como alternativa de desarrollo, entre ellos los organizadores de este interesante foro: Argos, FundatTICs y Free Software Organization (FSO) Guatemala.  Puedo asegurarles que poco a poco su mensaje está llegando a más personas que, a la vez, tenemos la posibilidad de compartirlo con otras.

Si tienes la oportunidad de leer este artículo, significa que tienes acceso a inernet y conoces los básicos sobre tecnología. Entonces, te invito a que le apostemos al software libre para nuestro trabajo y, sobre todo, para la educación, porque las posibilidades de crecer están a un solo clic.

Para más información sobre software libre, visitar www.argosguatemala.org, www.fundatics.org y fsoguatemala.wordpress.com.

Crítica a la cobertura mediática del III Foro Social de las Américas

  • No solo no lo cubrieron como muchos hubiésemos esperado, sino lo poco publicado muestra tergiversaciones.

No es novedad considerar que los medios de comunicación son el equivalente a la difusión masiva de información.  Si requerimos que algo sea conocido por las masas, es necesario valernos de ellos para obtener el alcance necesario.  Los medios más conocidos y que cuentan con más credibilidad, ya sea por su inmediatez o por su permanencia, son la televisión, la radio y los medios escritos.

Debido a que estos medios de difusión son los más eficaces y, en ocasiones, los únicos medios que la población cuenta para enterarse de los sucesos de interés general a nivel nacional, la responsabilidad social que recae en ellos es extensa pero poco o nada fiscalizada. De aquí el hecho de que muchas personas consideren que si algo no fue escuchado en la radio, visto en la televisión o leído en el periódico, no tiene importancia, y es este el punto de partida de mi crítica.

Del 7 al 12 de octubre, Guatemala tuvo el honor de ser la sede de uno de los eventos más importantes del movimiento de izquierda del continente, el III Foro Social de las Américas, con el lema “otra América es posible”.  Con más de 350 actividades programadas, este evento reunió a personas de distintos países, no solo de América, sino del mundo.

De acuerdo con los organizadores, el Foro Social de las Américas (FSA) es parte del proceso Foro Social Mundial (FSM), que inició en 2001 y ha pasado a constituirse en el más amplio espacio para la articulación de iniciativas sociales, el desarrollo de pensamiento crítico y la construcción de alternativas al orden neoliberal, bajo el común convencimiento de que “otro mundo es posible”.

Dada su intrínseca trascendencia, el evento –a mi parecer– debió levantar expectativas, promover el interés y ser una excelente fuente de información para cualquier medio imparcial. Pero ya que la imparcialidad y la libre información no forma parte de las políticas de nuestros medios de comunicación –y en general creo que de ninguno que obedezca a intereses netamente económicos–, esto no fue así.

Fue obvio –y hasta insultante para quienes podemos ver el trasfondo del asunto– el cinismo con que los medios de comunicación guatemaltecos dieron a conocer escasa información sobre el evento e incurrieron en el intento de despistar la atención utilizando títulares donde resaltaban particularidades y no el foro como tal. Un ejemplo evidente fue el titular  “Marcha de reclamos”, utilizado en la portada de Prensa Libre del 13 de octubre para la nota en que mencionan la clausura de la actividad.

Y es que es obvio que si una de las premisas principales del foro es combatir el neoliberalistmo, los grandes empresarios guatemaltecos –no hace falta mencionar que se incluyen los dueños de los medios– no debían reflejar su importancia. Caso contrario fue la difusión del reciente Encuentro Nacional de Empresarios 2008 que se vio honrado en ocupar páginas privilegiadas en estos mismos canales de difusión.

La periodista Rosalinda Hernández, en la página del foro, menciona que la información se ha vuelto mercancía y yo agrego que desde que esto pasó se le ha privado de la libertad. Se ha convertido en una víctima más de la PRIVATIZACIÓN que, como su nombre sugiere, priva a algunos de acceder a ella. Y entonces viene la despreciable pregunta, ¿a qué tenemos derecho de acceder?  Y la igualmente despreciable respuesta: A lo que los medios nos permitan.

Debido a las limitantes para acceder a archivos televisivos y de audio, en el caso de las radios, mi anålisis se limitó a las publicaciones escritas de los cinco medios de comunicación de mayor circulación  del país. Estos son Prensa Libre, Nuestro Diario, Siglo Veintiuno, El Periódico y Al Día. Sin embargo, estoy segura de que los otros canales mencionados arrojarían resultados similares. (Descargar archivo)

Lo documentado, que adjunto en un documento separado, muestra resultados desconcertantes. Me da tristeza saber que muchas personas dejaron de asistir por no saber de la realización del Foro, que muchos pensaron que no era importante porque no fue publicado como merecía, que muchos tomaron como verdad algunas tergiverzaciones publicadas. Pero me da más tristeza saber que esto no es solo culpa de los medios. Es también resultado de la alienación de las masas, alienación que ha convertido a nuestra gente en individuos que ya no se interesan por saber qué sucede en su mundo y, mucho menos, en qué pueden hacer para mejorarlo.

Finalmente, quiero agregar que todo esto no es lamentable únicamente porque no hayan cubierto el foro como muchos hubiésemos esperado, sino porque es simplemente una evidencia de lo que a diario hacen con nosotros: dejarnos ver, solo lo que les conviene. Es esto lo que debemos despreciar, es esto lo que debemos saber para no dejarnos influenciar, es esto lo que demos conocer para liberarnos de ser simples títeres que leen, escuhan, ven y repiten.

Otra América es posible, otro mundo es posible, ¡claro! Pero solo si los que hemos tenido la oportunidad de “ver mejor”, podemos contarle al que está a nuestro lado que su paso por el camino del mundo moderno, sendero lleno de turbulentos vientos y obstáculos provocados, le ha llenado los ojos de polvo, polvo que con sus micropartículas, casi imperceptibles, le ha nublado la vista sin siquiera notarlo.

Ajuste de cuentas: Aahora sí va la Transversal del Norte

Hace un par de semanas escribí sobre un préstamo que nuestro gobierno recibiría del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) para cubrir la ampliación al presupuesto 2008, aprobada en septiembre.  En esa reflexión, hacía ver que la deuda externa representa compromisos políticos que después tendremos que pagar.

Pues el ajuste de cuentas ha empezado. Hace dos días el Ministerio de Comunicaciones anunció el relanzamiento de la carretera de la Franja Transversal del Norte (FTN). Si se están preguntando cómo financiará nuestro gobierno esa obra –tomando en cuenta todas las deudas que esa cartera tiene con distintos proveedores y la situación financiera del país— la respuesta es OBTENDREMOS OTRO PRÉSTAMO, como ya es moda.

Lo interesante es quién nos dará ese dinero. Pues nada menos que el BCIE. De acuerdo con un artículo sobre el tema publicado por Prensa Libre del 3 de octubre, la obra beneficiará únicamente a un 5% de la población y tendrá un costo de US$210 millones (aproximadamente mil 575 millones de quetzales).

¿Acaso el gobierno no se ha puesto a pensar algo mejor que hacer con ese dinero? ¿Estamos en la mejor etapa para construir una carretera en lugar de utilizar esa cantidad para mejorar las condiciones de vida de nuestra gente y no beneficiar únicamente a un 5% de la población que, seguramente, estará relacionada con el comercio o la industria? ¿Quién o quiénes realmente se beneficiarán de este proyecto que, además de todo, tendremos que pagar nosotros?

Las respuestas a estas preguntas no son difíciles de encontrar si conocemos al menos conceptos básicos sobre la dependencia económica de los países. ¿Qué crees tú?

¿Y la gente?

Aunque yo también lo hacia, me parece inconcebible olvidar a todas las personas que están detrás de lo que conocemos como desarrollo.

Aunque parezca patético, una prueba parcial que realice en la universidad me hizo darme cuenta de que todo este tiempo he subvalorado la importancia de las personas.

La pregunta hablaba sobre las redes sociales, a las cuales no brinde la mínima importancia porque no lo había leído en ninguno de los textos de referencia para ese examen. Entonces, simplemente seguí la corriente de ignorancia e hice lo mismo, ignorar el cuestionamiento.

Una charla posterior con el catedrático me hizo, sin embargo, darme cuenta de lo que hacia: omitir un elemento tan importante como las personas. Si la humanidad no existiera, tampoco lo haría todo el seudodesarrollo que contamos en la actualidad. Por supuesto, tampoco existirían los explotadores, ni los explotados, los dueños y los empleados.

Todo lo que tenemos, desde las verduras que compro en el mercado, hasta la computadora en la que escribo, ha sido desarrollado por hombres y mujeres de este planeta. Hombres y mujeres que ponen su conocimiento y habilidades en la invención y producción, en el trabajo.

Como decía un video muy interesante que vi recientemente, pocas veces nos ponemos a pensar en quién o de dónde es la persona que ayudó para que yo pueda hablar por teléfono utilizando mi celular marca Sony Ericsson. Sin embargo, hay gente detrás de todos esos procesos, gente que, en ocasiones, trabaja en las peores condiciones, obteniendo los peores sueldos, exponiendo su salud y hasta su vida, para que enriquecer a unos con base en el consumismo de otros.

¿Interesante, no? Pensar, o al menos hacer el esfuerzo, en aquellas personas olvidadas por los dueños de los medios de producción, por los consumidores, por los textos de economía. Y pensar… que yo misma soy una de esos héroes y heroínas invisibles.

Más préstamos para nuestro país

  • A este paso, estamos condenados a ser títeres que reciben dinero prestado a cambio de invirsiones que beneficien a quienes mantienen la hegemonía económica.

 

No estoy en contra de la inversión social; al contrario, creo que es necesaria y promueve el bienestar, siempre que esté bien orientada.  De lo que sí estoy en contra es, por ejemplo, de algunas acciones del Gobierno actual –Como Mi Familia Progresa y los Comedores Solidarios— que solo permiten paliar momentáneamente las necesidades del pueblo y no buscan soluciones de fondos que nos ayuden a mejorar la calidad de vida de todos.

 

No soy experta en temas económicos, pero algunas lecturas realizadas recientemente me han ayudado a comprender la relación entre los países desarrollados y los subdesarrollados, como nosotros. Llego a este punto porque uno de los mecanismos utilizados por esas grandes naciones para tener control sobre otras, como Guatemala, es el otorgar préstamos, financiados a través de reconocidas entidades como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otros.

 

Y, al parecer, en el mandato de Álvaro Colom, los préstamos son la panacea. Todo se resuelve con otro préstamo. Con base en este dinero –que no nos pertenece y que legislaturas siguientes tendrán que pagar— es que el Consejo de Cohesión Social, Ministerios como el de Comunicación y ProRural están ejecutando sus obras .  

 

Un ejemplo de lo que digo –sumado a los más de 3 mil millones que ya debemos, obtenidos de 5 préstamos aprobados a inicios de este año— es la próxima deuda de Q500 millones que servirá para cubrir  el 47% de la ampliación al presupuesto 2008,  aprobada el 2 de septiembre por el Congreso de la República, y que será financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica. Tanto dinero en tan solo 8 meses de mandato, ¿dónde estaremos dentro de tres años?

 

Creo que el problema no es el mecanismo, sino las repercusiones a mediano y largo plazo.  Primero, estamos obteniendo una deuda que, para terminar, apenas empezará a pagar este gobierno, pues muchos de los préstamos están tienen uno o dos años de gracia.

 

Segundo, sabemos que la deuda externa significa también compromiso polítco, lo que nos mantiene en la posición de frágiles títeres, dentro de la teoría económica de la centroperiferia, a merced de los países hegemónicos.

 

Para finalizar, y termino aquí porque no deseo que esto sea un texto tedioso, la bien conocida corrupción no permite que los recursos sean utilizados con dignidad, ética y respeto, corrupción que enriquece a unos cuantos que están en el poder. Entonces viene la pregunta, ¿en beneficio de quién continuaremos nuestra triste posición de marionetas?

Disminuye expectativa de crecimiento económico

Mienras nos vemos atacados por la inflación, nuestra expectativa de crecimiento es disminuida por segunda vez en el año.

De la propuesta origial de 5.3%, hemos pasado a 4.8 y a hora a 4.3.

Es obvio que a menor crecimiento económico, menor reacudación de impuestos. Esto provocará una falta de recursos para que el ejecutivo pueda obtener la extensión en el presupuesto de 2009, que solicitaron recientemente.

La pregunta entonces es, ¿cuál será la respuesta del Gobierno ante este previsible crisis? ¿Optaran por adaptarse a la crisis, reduciendo su presupuesto? ¿Preferirán imponernos una mayor carga tributaria? ¿O tomarán la salida que más les gusta? Endeudar más al pueblo de Guatemala.

Polémico decreto 55-2008

  • ¡Qué vergüenza saber que, mientras a nosotros nos quieren imponer más impuestos, a los monopólicos empresarios se los quitan!
  • Vergonzosa jornada la que se vivió en el Congreso de la República el pasado 3 de septiembre. En esta memorable fecha, los “padres y madres de la patria” le dieron otro golpe a su pueblo con la aprobación del decreto 55-2008.

    En este acuerdo, pendiente de ratificación por parte del ejecutivo, los diputados aprobaron la reducción del Impuesto Sobre la Renta de 30% a 10% a empresas productoras, distribuidoras o intermediarias,dedicadas a la importación y utilización de películas cinematográficas para televisión, video-tape, radionovelas, discos fonográficos, cintas magnetofónicas, cassettes, tiras de historietas, fotonovelas y cualquier otro medio similar de proyección, transmisión o difusión de imágenes o sonidos.

    Que irónico que, mientras ven como nos “clavan” más con la famosa Reforma Fiscal, aprueben esta clase de beneficios que favorecen, más que a productores o cinematógrafos nacionales, a empresarios monopólicos como Ángel González.

    Si quieres leer un poco más sobre el tema, puedes visitar:
    http://www.prensalibre.com

    Lamentablemente, intenté obtener una copia del decreto, pero aún no está publicada en la página del Congreso www.congreso.gob.gt.

    “Mi familia aprende” sí me sorprendió

    A pesar de los tantos desaciertos, creo que esta propuesta podría tener futuro.

    El 13 de agosto, el Ministerio de Educación sorprendió con el lanzamiento del programa televisivo “Mi familia aprende”, que será implementado, para empezar, en 10 de los 45 municipios más pobres del país.

    Según el comunicado de la cartera educativa, el propósito de “Mi familia aprende” es brindar a los padres de familia espacios formativos que permitan incrementar sus conocimientos y habilidades, de tal forma que puedan atender las necesidades de sus hijos. La formación brindada a través de este medio estará centrada en tres ejes principales: nutrición, fortalecimiento de valores y educación en salud.

    Aunque considero que este gobierno ha tenido más desaciertos que aciertos, me parece interesante esta propuesta de “enseñar”. Al respecto, viene a mi memora una célebre frase, de autor anónimo, que reza: “Dale un pez a un hombre y comerá un día; enséñalo a pescar y comerá siempre”. Admiro la sabiduría de estas palabras, pues realmente considero que el conocimiento es el regalo y la herramienta más útil que un ser humano puede recibir.

    Contrario al programa “Mi familia progresa” –que por cierto me parece una total tontería—, creo que esta propuesta tendría más futuro si se hace como se debe. Se percibe que las intenciones de quien quiera que haya pensado en este proyecto son ambiciosas y bien encauzadas; ahora, el éxito o fracaso del mismo dependerá de los ejectures.

    Bello concepto, ojalá no termine siendo solo una estrategia más de politización y alienación hacia “los más olvidados” como los califican los “altos mandatarios”.

    Guatemaltecos, ricos pero pobres

  • Con tantos recursos, ¿por qué hemos sido condenados al subdesarrollo?

    Pensando en comprender el subdesarrollo en Guatemala, no solo como concepto sino intentando encontrar en mi limitado conocimiento una explicación lógica para encontrarnos en este estado, pienso en la división norte-sur de que me he enterado recientemente.

    ¿Cómo es posible que, siendo poseedores de tanta riqueza –traducida en reservas de petróleo, recursos hídricos y minerales– estemos sumidos en el subdesarrollo?

    Para empezar con la mala suerte, hemos sido designados como país agrícola. Muy bonitos, los “nenes” de los países del norte según esta división que no es exactamente geográfica –entre los que se incluyen Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Alemania y todos esos otros que se conocen como desarrollados– nos asignan la tarea agrícola en esta división internacional del trabajo, mientras ellos se dedican a la creación, a la ingeniería, a la industrialización. No quiero decir que las intenciones hayan sido malas desde el principio, sino que las circunstancias han promovido que los países que basan su economía en la agricultura estén en su mayoría condenados a recibir lo poco que los países industrializados nos quieran dar.

    No es una desgracia ser un país agrícola, al contrario, esto refleja las gran capacidad, y bendición diría yo, que tenemos de obtener los mejores frutos de la tierra. Sin embargo, es en lo injusto del comercio internacional donde radica el verdadero origen de nuestra pobreza.

    Valiéndose de mecanismos como la deuda externa, la cooperación internacional y una falsa idea de “traernos desarrollo”, éstas naciones nos han convertido en economías dependientes y en víctimas de saqueo, acciones fundadas en la tangible ignorancia de nuestro pueblo.

    En este último punto, quiero referir por ejemplo cómo es que permitimos que empresas de capital internacional vengan a explotar nuestros recursos como petróleo, níquel, etc., que lo vendan al mercado internacional a precios relativamente bajos que son contralados por el oligopolio y que luego debamos, por que nuestras necesidades así lo “requieren”, adquirir productos manufacturados con esa materia prima –que en principio era nuestra– a precios altos, empujándonos a esfuerzos económicos superiores y a más pobreza.

    Claro, esto no es un sistema nuevo, es ya tan maduro que si no nos informamos, nos es fácil caer en la trampa.

    Creo que para lograr salir adelante como país, nos hace falta recorrer aún un largo camino, pero empezando por reconocer lo anteriormente citado, la división internacional del trabajo, la forma en que opera el comercio internacional, la forma en que somos explotados como país y otras tantas cosas que estoy segura me faltan por aprender, puedo decir que ya estamos en la carrera.

  • « Entradas más antiguas